Alergias de primavera: qué hay detrás del estornudo
Claudia SasmayCompartir
Alergias de primavera: qué hay detrás del estornudo
¿Por qué hay personas que cada primavera vuelven a sufrir con la nariz, los ojos o la piel? ¿Por qué una alergia aparece de un año para otro, sin aviso? ¿Y por qué en algunas familias son todos alérgicos?
En Salud Consciente conversamos sobre lo que hay detrás de las alergias de primavera. Mucha gente llega a verme diciendo que termina agosto y ya sabe lo que viene. Cuando un síntoma se vuelve crónico, vale la pena preguntarse qué nos está mostrando. Te comparto la entrevista completa y abajo lo que más me importa que te lleves.
Cuando la alergia se vuelve crónica
A nadie le gusta vivir con un síntoma crónico. La alergia paraliza un poco la vida cotidiana: los ojos rojos, la nariz irritada de tanto sonarse, las noches mal dormidas, y además muchos medicamentos dan somnolencia. Hay gente que deja de maquillarse cada octubre, o que anda todo el día medio ida.
La medicación ayuda a pasar la temporada, y es importante seguir las indicaciones de tu médico. Lo que yo propongo es sumar otra pregunta. Si el síntoma es una metáfora y, a la vez, la solución que encontró el cuerpo, ¿cuál es el problema de fondo?
Lo que simboliza el polen
En primavera lo que más circula en el aire es el polen, y en Santiago lo conocemos bien por los plátanos orientales. Pero me interesa lo que el polen representa. El polen es una semilla que anda dando vueltas en el aire. Y una semilla es donde todo comienza.
Por eso, cuando trabajo con alergias de primavera, suelo encontrar algo relacionado con nuestro origen: la concepción, la gestación, lo que vivió mamá mientras nos esperaba. Sobre todo cuando la persona ha tenido alergia toda la vida. La primavera es la estación en que la vida se está engendrando, y también toca los vínculos, la pareja y los afectos.
Detrás de cada alergia hay una separación
Si tuviera que resumir lo que encuentro una y otra vez: detrás de una alergia suele haber un conflicto de separación. Por eso las preguntas clave son dos. ¿Cuándo comenzó tu alergia? ¿Y de quién te separaste en ese tiempo?
Una paciente se fue a otro país a estudiar un posgrado. Salió de Chile en primavera y, en la primavera siguiente, en su nuevo país, tuvo alergia por primera vez en su vida. Lo que encontramos fue que se sentía separada de su familia. A mí me pasó algo parecido a los 24 años. Viajé con una amiga, tuvimos un problema y nos separamos en el camino. Al llegar a Estados Unidos tuve una alergia severa, y ya entonces me preguntaba a quién o a qué estaba alérgica.
Otra paciente tenía alergia desde muy chica. Fuimos hacia atrás hasta los tres años. Estaba con su mamá en una calle llena de plátanos orientales, mientras sus padres discutían porque la madre había descubierto una infidelidad. Ella jugaba con las esporas que caían de los árboles. Sus padres nunca volvieron a estar juntos. Cuando vivimos algo que se siente peligroso, lo que está en contacto con nosotros en ese momento puede quedar asociado: el polen, el pelo del gato, el polvo, una pluma.
El olfato nos avisa del peligro
El alérgeno entra por la nariz, y el olfato es el primer sentido que llega al cerebro para avisarnos de un peligro. Desde la Biodescodificación, la alergia habla de algo que el cuerpo registró como amenaza en un momento de mucho impacto emocional.
Ahí distinguimos dos momentos. El conflicto gatillante es lo que activó la alergia: qué pasó antes y después de la primera crisis. El conflicto programante es anterior, muchas veces en la infancia, y es el que dejó instalada esa sensibilidad.
Si no recuerdas cuándo empezó
Es normal no recordarlo de forma consciente. El síntoma lo notas en el cuerpo, pero su origen está en la parte de la mente a la que no accedemos directamente. En terapia uso preguntas que abren esa puerta.
Parto por lo que sientes ahora, en plena crisis. Muchas personas dicen que se sienten irritadas, y la irritación suele estar conectada con una rabia que no se expresó. Entonces pregunto: cuando te sientes así, irritada, frustrada, ¿de qué edad te sientes? La persona responde cinco años, por ejemplo, y ahí empezamos a mirar qué pasó a esa edad. El cuerpo es el último lugar donde se manifiesta una emoción, y el síntoma aparece para que le prestemos atención.
Cada tejido habla distinto
No todas las alergias se expresan igual, y cada tejido tiene su propio sentido. La rinitis o la sinusitis suelen hablar de un peligro que viene de frente. A veces también de un llanto no llorado. Cuando alguien me dice que le lloran los ojos, le pregunto qué está llorando de verdad, y a quién. Muchas veces aparece un duelo que la persona no se había permitido.
La piel habla de separación y de contacto. El eccema, por ejemplo, puede aparecer después de separarnos de alguien, como si el cuerpo hiciera más piel para volver a tocar a esa persona. Por eso digo que es la enfermedad del ex. Y cuando la alergia se expresa en el sistema digestivo, suele haber algo que no quiero aceptar o digerir. Una de mis maestras decía que nos enfermamos de lo que podemos, no de lo que queremos. La forma en que hablas cuenta mucho: quien dice esto me irrita suele expresar sus conflictos por la piel, y quien dice esto no lo puedo digerir, por el sistema digestivo.
Alergias alimentarias y su significado
Cuando la alergia es a un alimento, pregunto qué simboliza ese alimento para la persona. La leche, por ejemplo, suele relacionarse con la madre. Los cereales, que necesitan del sol para crecer, suelen relacionarse con el padre. Son hipótesis que siempre hay que corroborar con cada caso.
También influye el ambiente. Hoy comemos muchos ultraprocesados y alimentos con agroquímicos, y los animales reciben antibióticos y hormonas. Sé que no todos pueden comer orgánico, pero cultivar algunas cosas que consumes a diario, como lechugas o hierbas, ya es un cambio.
Guaguas que nacen alérgicas
Cada vez veo más bebés con alergias, sobre todo alimentarias. Hasta los dos o tres años, lo que vive el niño está muy ligado a lo que vive o vivió la madre. No es algo que ella le haga. El niño lo toma de manera inconsciente, por lealtad, porque desde el líquido amniótico están en fusión.
Por eso en estos casos trabajo primero con la mamá, y le pregunto qué vivió durante el embarazo. Con los niños el trabajo es lúdico: me tiro al suelo con peluches, legos y dibujos, porque a un niño no se le cuenta el drama, solo el conflicto. La alimentación de la embarazada también cuenta: muchas dejan el alcohol, pero siguen comiendo igual, y el cigarro y el vapeo tampoco son inocuos.
La alergia que viene de la familia
Hay familias de alérgicos. Si tu papá, tu mamá, tus abuelos o tus hermanos también tienen alergia, estamos frente a algo transgeneracional. Y detrás suele haber alguien que vivió una gran separación. Muchos de nuestros ancestros dejaron su país y nunca más volvieron a pisar su tierra.
Desde la epigenética, solo un porcentaje pequeño de las enfermedades se hereda de forma estricta. El resto depende del ambiente donde vive la célula: la nutrición, el agua, el aire y la regulación emocional. Si sabes algo de la historia de ese ancestro, puedes escribirle una carta. Imagina una abuela que llegó desde Suiza y nunca volvió. Puedes decirle: abuela, esto es tuyo, fue tu destino, yo lo tomé por lealtad y te lo devuelvo. Si no conoces la historia, ahí conviene hacer una sesión terapéutica.
Vuélvete tu mejor ancestro
Esta frase resume mucho de lo que hago. Si hoy trabajas tus alergias y tus traumas, alivianas la carga para quienes vienen después, sobre todo para tus nietos. Tus hijos adultos tienen su propio camino, y nuestros padres también, aunque muchas veces sienten alivio cuando uno sana. Con cada descendiente sanado, hay un ancestro liberado.
Para sanar también hay que estar disponible. No siempre es fácil, porque el síntoma tiene una utilidad. Si me sano de la alergia, quizás dejo de ser leal a mi papá o a mi abuela. Por eso busco siempre la utilidad emocional y la biológica del síntoma.
Así trabajo con el Método N.E.S.®
Llevo más de 25 años estudiando y acompañando, y el método es la síntesis de ese camino. La N es neuroemocional: neurociencia, epigenética y Biodescodificación, cómo se codifican los traumas y cómo afectan al sistema nervioso y al cuerpo. La E es energética: somos seres eléctricos, y también está la parte espiritual. La S es sistémica: cómo nos afecta el sistema familiar y cómo liberar al ancestro para liberarnos nosotros.
El cuerpo se atiende, la emoción se escucha
La conductora cerró con una frase que me encantó: el cuerpo se atiende, la emoción se escucha, la historia se comprende. Para sanar necesitamos comprender qué nos pasó cuando éramos niños y no teníamos herramientas para sobrevivir al dolor. Ahí, en la infancia o en la vida intrauterina, suelen estar las partes que no vimos y que hoy están detrás de nuestros síntomas.
Este enfoque no reemplaza la evaluación médica ni el tratamiento de una alergia. Lo complementa. Si tienes reacciones fuertes, sobre todo alimentarias, necesitas acompañamiento médico. Si quieres profundizar, en mi programa Transfórmate el Despertar trabajamos nuestra historia a fondo. También puedes agendar una sesión individual o conocer el Método N.E.S.®.
Porque no se puede sanar lo que no se reconoce. Y a veces, detrás de un estornudo, hay una despedida que todavía nos duele.
— Claudia Sasmay
Preguntas frecuentes
¿Las alergias de primavera tienen un origen emocional?
La alergia es multifactorial. Influyen el polen, la alimentación, el ambiente y la herencia familiar. Desde la Biodescodificación, además, detrás de una alergia suele encontrarse un conflicto de separación. Mirar ese aspecto complementa el tratamiento médico, no lo reemplaza.
¿Qué simboliza el polen?
El polen es una semilla que anda en el aire, y una semilla es donde todo comienza. Por eso la alergia al polen suele conectarse con temas de origen: la concepción, la gestación y lo que vivió la madre en ese periodo.
¿Cómo saber cuándo empezó mi alergia si no lo recuerdo?
Puedes partir por cómo te sientes durante una crisis, por ejemplo irritada o frustrada, y preguntarte de qué edad te sientes en ese estado. Esa pregunta suele llevar a un momento de la infancia. En terapia se trabaja con más profundidad para llegar al origen.
¿Por qué un bebé puede nacer con alergia?
Además de los factores médicos y alimentarios, desde este enfoque el niño pequeño está en fusión emocional con la madre y puede tomar sus conflictos por lealtad. Por eso el trabajo suele partir por lo que ella vivió en el embarazo. Siempre debe acompañarse de la evaluación pediátrica correspondiente.
¿La alergia se hereda?
Hay familias donde varias personas tienen alergia. Desde la epigenética, solo una parte pequeña de las enfermedades se hereda de forma estricta y el resto depende del ambiente. En lo transgeneracional, suele haber un ancestro que vivió una gran separación.
¿Puedo dejar mis medicamentos para la alergia?
No sin hablarlo con tu médico. Este acompañamiento complementa el tratamiento, no lo sustituye. Si tienes reacciones fuertes, especialmente alimentarias, necesitas seguimiento médico.