Ser nombrada entre las 100 mujeres líderes de Chile: lo que me dejó esa mañana
Claudia SasmayCompartir
Ser reconocida como agente de transformación y líder del desarrollo humano en Chile es algo que no me deja indiferente. El Premio Mujer Sustentable, organizado por Chile Sustentable TV, reúne cada año a cien mujeres que desde sus distintos campos están haciendo algo concreto por el planeta y por las personas. Me invitaron a postular. No gané. Y aun así me fui de esa mañana con algo que no esperaba.
Quiero contarte lo que pasó adentro, porque creo que tiene que ver con algo que tú también conoces.
El honor de ser vista
Hay algo muy particular en el momento en que alguien te ve. No con los ojos de quien necesita algo de ti, sino con los ojos de quien reconoce lo que haces y lo que eres. Eso fue lo que sentí cuando me llegó la invitación a postular. No como un halago vacío, sino como un espejo.
Y los espejos, bien usados, son una de las herramientas más honestas que existen.
Llevo más de 25 años acompañando a personas y organizaciones desde el desarrollo humano, desde la Biodescodificación, desde la Terapia Transgeneracional. He visto sanar enfermedades que la medicina convencional había declarado sin salida. He visto familias enteras reorganizarse cuando uno de sus miembros decide mirar hacia adentro. He visto el dolor convertirse en comprensión. Todo eso es trabajo silencioso, constante, que muchas veces ocurre en la intimidad de un consultorio o en el aula de mi escuela, lejos de los reflectores.
Por eso, ser nombrada entre cien mujeres líderes del país fue, para mí, mucho más que un reconocimiento externo. Fue una pregunta: ¿lo que hago tiene peso en el mundo? ¿Ocupa un lugar?
La respuesta que recibí esa mañana fue sí.
Lo que aprendí de no ganar
Me gustaría decirte que llevo décadas enseñando que el valor de un proceso no está en el resultado, y que lo apliqué sin esfuerzo. Pero sería deshonesto. Hubo un momento, breve, en que el ego quiso instalarse. Esa voz conocida que dice: no fue suficiente.
Desde la Biodescodificación entiendo que ese tipo de conflicto interno, el de la desvalorización, es uno de los más frecuentes y de los más silenciosos. No siempre llega como una crisis. A veces llega disfrazado de decepción moderada, de "no importa", de un encogimiento casi imperceptible.
Y entonces algo cambió.
Estaba en esa sala con otras noventa y nueve mujeres que han hecho cosas concretas por el planeta, por sus comunidades, por generaciones que todavía no nacen. Mujeres que han construido con sus manos, con sus ideas, con su resistencia. Estar ahí, compartir ese espacio, escuchar esas historias, fue una recarga de energía que ningún premio hubiera podido darme de la misma forma.
Me fui llena. No vacía.
Eso es integración. No como concepto terapéutico en abstracto, sino como experiencia vivida en el cuerpo: la diferencia entre quedarse en el resultado y quedarse con el sentido.
¿Qué significa ocupar un lugar en el desarrollo humano?
Es una pregunta que me hago seguido. Y que a veces les hago a quienes llegan a consulta o a formarse en mi escuela.
Ocupar un lugar no es imponerse. Es saber que lo que haces tiene peso, que tu presencia modifica el entorno, que tu trabajo deja huella aunque no lo veas de inmediato. En Terapia Transgeneracional trabajamos mucho con esto: el mandato de no ocupar espacio. De no brillar. De no destacar para no despertar envidias o para no traicionar a quienes en el linaje no pudieron hacerlo.
Cuántas veces he visto en consulta a personas brillantes, capaces, con un don real para lo que hacen, que se sabotean en el momento en que están a punto de ser vistas. No es falta de mérito. Es una lealtad invisible a alguien del árbol genealógico que no pudo, que fue silenciado, que tuvo que esconderse.
Sanar esa lealtad no es traicionar a los ancestros. Es honrarlos de otra manera: viviendo lo que ellos no pudieron.
El Método N.E.S.® y el trabajo con el propósito
Cuando desarrollé el Método N.E.S.® (Neuroemocional, Energético, Sistémico), una de las intenciones centrales era justamente eso: integrar la dimensión biológica del síntoma con la historia familiar y con el propósito de vida de cada persona. Porque no basta con soltar un conflicto emocional si la persona no sabe qué hacer con el espacio que queda libre.
El trabajo con el propósito es uno de los más delicados que existen. Requiere haber hecho algo de limpieza primero: identificar qué mandatos del linaje están condicionando las decisiones de hoy, qué miedos son heredados y cuáles son propios, qué versión de éxito estoy persiguiendo porque realmente la quiero y cuál porque alguien antes que yo no pudo tenerla.
Esa mañana con las cien mujeres líderes me recordó que el propósito no es estático. Crece. Se ajusta. Se profundiza. Y a veces necesita ser visto por otros para que tú puedas verlo con más claridad.
Gracias, y lo que sigue
Quiero agradecer públicamente a quienes me vieron y pensaron en mí para esta postulación. Ese gesto de generosidad, de reconocer en otra persona algo que vale la pena nombrar, es uno de los actos más humanos que conozco.
Y quiero decirte algo a ti que estás leyendo esto.
Si hay algo tuyo que todavía no has nombrado en voz alta, algo que haces o que sabes o que has construido y que sientes que ocupa un lugar aunque nadie te lo haya confirmado todavía: no esperes el premio para creerlo.
El reconocimiento externo es hermoso. Pero la raíz tiene que estar adentro, en un lugar donde nadie te lo pueda quitar.
Me voy de esa mañana con más energía para seguir haciendo lo que hago. Con más claridad sobre por qué lo hago. Y con una gratitud concreta por cada persona que ha confiado su proceso a este trabajo. Si en algún momento sientes que es hora de mirar hacia adentro y entender qué te frena para ocupar el lugar que te corresponde, puedes agendar una sesión y lo vemos juntos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el Método N.E.S.®?
El Método N.E.S.® (Neuroemocional, Energético, Sistémico) es una metodología de sanación creada para abordar el origen emocional y transgeneracional de los síntomas físicos, emocionales y relacionales, integrando la Biodescodificación con la Terapia Transgeneracional.
¿Qué es la Biodescodificación?
La Biodescodificación es una disciplina terapéutica, originada en la escuela francesa de Christian Fleché, que estudia el vínculo entre los conflictos emocionales no resueltos y la aparición de síntomas físicos o enfermedades, con el fin de sanar desde la raíz.
¿Qué es el Premio Mujer Sustentable en Chile?
El Premio Mujer Sustentable, organizado por Chile Sustentable TV, reconoce a mujeres líderes del país que contribuyen al desarrollo sostenible, humano y social desde sus distintos campos de acción.
¿Qué tiene que ver el desarrollo humano con la sanación emocional?
El desarrollo humano auténtico incluye necesariamente la sanación emocional: cuando una persona comprende el origen de sus patrones, puede liberarlos y contribuir desde un lugar más íntegro a su familia, comunidad y entorno.
¿Cómo trabaja la Terapia Transgeneracional el sentido de identidad y propósito?
La Terapia Transgeneracional explora los mandatos, lealtades invisibles y memorias del linaje familiar que condicionan la forma en que una persona percibe su lugar en el mundo, liberando esos vínculos para que pueda vivir desde su propia esencia.
¿Desde dónde trabaja el desarrollo humano en organizaciones?
Desde la Biodescodificación y el Método N.E.S.®, el trabajo con organizaciones parte de la premisa de que los conflictos colectivos tienen raíces emocionales individuales. Sanar a la persona impacta el sistema en el que participa.
Psico Bio Terapeuta formada en la Escuela Original Francesa de Biodescodificación de Christian Fleche. Creadora del Método N.E.S.® (Neuroemocional, Energético, Sistémico). Especialista en Terapia Transgeneracional y sanación emocional. Autora de "Lo incurable se sana desde adentro".