Por qué te enfermas cuando estás sanando: la verdad sobre virus, bacterias y hongos

Claudia Sasmay

Desde la Biodescodificación, los virus, las bacterias y los hongos no son enemigos del cuerpo: son agentes biológicos que se activan durante la fase de curación de un conflicto emocional para ayudar al organismo a repararse. Lo que solemos llamar "enfermedad" muchas veces es, en realidad, el momento en que el cuerpo está sanando.

Sé que eso puede sonar extraño. Quizás incluso incómodo. Porque toda nuestra vida nos han enseñado que enfermarse es malo, que los microbios atacan, que el cuerpo falla. Y cuando uno está en cama con fiebre, con una infección, con hongos que no ceden, lo último que quiere escuchar es que "eso es bueno".

No te digo que sea agradable. Te digo que tiene un sentido que vale la pena entender.

¿Qué está haciendo tu cuerpo cuando aparece un síntoma?

Tenemos diez veces más microorganismos que células propias en el cuerpo. Diez veces. Eso ya debería hacernos pensar: si los microbios fueran solo peligro, no sobreviviríamos ni un día. La biología no es tan torpe.

Lo que entiendo desde la Biodescodificación es que el cuerpo vive en dos fases alternadas: la fase de conflicto activo, donde el organismo está bajo estrés biológico y trabaja en modo de supervivencia, y la fase de curación, que comienza en el momento en que ese conflicto se resuelve o se aligera. Y es justamente en esa segunda fase, en la fase de curación, donde aparecen los síntomas más visibles: la inflamación, la fiebre, el cansancio extremo, las infecciones.

No porque algo haya salido mal. Sino porque el cuerpo está haciendo exactamente lo que tiene que hacer.

El rol de bacterias, virus y hongos en la curación emocional

Cada tipo de microorganismo cumple una función específica dentro de este proceso de reparación, y cuando lo miro desde ese lugar, todo adquiere una coherencia que la medicina convencional raramente explica.

Las bacterias son lo que yo llamo los basureros biológicos. Cuando un programa de supervivencia se ha activado durante un conflicto, el tejido involucrado crece, se tensa o se altera para ayudarnos a sobrevivir ese momento. Una vez que el conflicto cede, ese tejido ya no es necesario. Las bacterias entran a limpiar, a descomponer lo que ya cumplió su función. Una infección bacteriana, vista desde ahí, es el cuerpo liberando un programa que ya no necesita cargar.

Los virus tienen un rol distinto y, en mi experiencia, más profundo. Son reconstructores. Cuando aparecen, traen información desde el inconsciente, reorganizan, reescriben. No es casualidad que muchos procesos virales vengan acompañados de estados alterados de conciencia: sueños intensos, recuerdos que emergen, emociones que se mueven sin causa aparente. El cuerpo está integrando algo que la mente consciente todavía no ha podido procesar del todo.

Y los hongos. Los hongos se comen la materia muerta. Aparecen cuando hay algo que ya terminó y que el sistema necesita soltar por completo. En mi trabajo con Terapia Transgeneracional he visto que las micosis crónicas, las candidiasis que no ceden, están casi siempre vinculadas a duelos no integrados, a pérdidas que la persona no pudo llorar, a vínculos que se rompieron sin un cierre real. El hongo está ahí para ayudar a terminar ese proceso, para descomponer lo que ya murió y que aún se carga.

¿Por qué cuesta tanto aceptar que el síntoma es un aliado?

Porque duele. Porque da miedo. Porque la sociedad entera está organizada para combatir el síntoma lo más rápido posible, no para escucharlo.

Y aquí quiero ser muy honesta: comprender el mensaje emocional de un síntoma no reemplaza la atención médica. Eso nunca. Lo que sí cambia cuando uno empieza a entender este lenguaje es la relación con el propio cuerpo. Dejas de verlo como un enemigo que falla y empiezas a reconocer en él una inteligencia que siempre estuvo trabajando para ti, aunque nunca te lo explicaron así.

En consulta lo veo constantemente. La persona llega agotada de luchar contra su cuerpo, sintiéndose traicionada por él. Y cuando empieza a entender qué conflicto emocional desencadenó ese síntoma, algo cambia. No de golpe, no sin proceso. La sanación es muy poco atractiva: es incómoda, es lenta, a veces saca lo peor antes de mostrar lo mejor. Pero tiene dirección.

El Método N.E.S.® y la raíz del conflicto biológico

Lo que hace el Método N.E.S.® (Neuroemocional, Energético, Sistémico) es ir a buscar el conflicto que está en el origen. No el síntoma físico, sino el impacto emocional que lo generó: el momento en que el cuerpo recibió una información que no pudo procesar de otra manera y la guardó como programa de supervivencia.

Ese conflicto puede ser personal, vivido en esta vida. Pero muchas veces tiene raíces más antiguas, en el árbol genealógico, en lealtades invisibles a ancestros que vivieron algo que nunca se resolvió. La Terapia Transgeneracional trabaja precisamente ahí, en esos nudos que no son tuyos del todo pero que tu cuerpo carga como si lo fueran.

Cuando ese conflicto se identifica, se trabaja y se integra, el cuerpo puede completar su fase de curación de forma más limpia. No siempre desaparece el síntoma de inmediato. Pero el sistema nervioso deja de estar en alerta constante, y eso ya es distinto.

Nada está enfermo: todo está sanando

Esa frase que parece radical, "nada está enfermo, solo estamos sanando", no es un eslogan optimista. Es una hipótesis de trabajo. Una manera de mirar el cuerpo que lo cambia todo, no porque sea más bonita, sino porque es más precisa.

Cuando tienes fiebre, cuando aparece una infección, cuando los hongos vuelven una vez más, la pregunta que me gusta hacer no es "¿cómo elimino esto?" sino "¿qué conflicto está resolviendo mi cuerpo en este momento?"

Esa pregunta no siempre tiene una respuesta inmediata. Pero hacerla en serio ya es un acto de confianza en la inteligencia del propio organismo. Y esa confianza, construida con información y acompañamiento, es parte de la sanación.

Si estás viviendo un síntoma que vuelve una y otra vez, y sientes que hay algo más profundo que no has podido tocar, puedes agendar una sesión y lo miramos juntos desde el origen, sin apuro y sin juicio.

Preguntas frecuentes

¿Qué son los agentes biológicos en Biodescodificación?

En Biodescodificación, los agentes biológicos (virus, bacterias y hongos) son microorganismos que actúan como aliados durante la fase de curación de un conflicto emocional. No atacan al cuerpo: lo ayudan a repararse.

¿Para qué sirven las bacterias según la Biodescodificación?

Las bacterias actúan como 'basureros biológicos': ayudan al cuerpo a eliminar tejido o información que ya no necesita, liberando programas de supervivencia que se activaron durante un conflicto emocional intenso.

¿Cuál es el papel de los virus en la sanación emocional?

Desde la Biodescodificación, los virus son reconstructores que traen información del inconsciente. Aparecen cuando el organismo necesita reorganizar o integrar algo a un nivel más profundo.

¿Por qué los hongos se relacionan con el duelo en Biodescodificación?

Los hongos descomponen materia muerta. Biológicamente, aparecen para ayudar a integrar pérdidas y duelos no resueltos, facilitando que el sistema libere lo que ya cumplió su ciclo.

¿Significa esto que no debo tratar una infección o enfermedad?

No. Comprender el mensaje emocional del síntoma y recibir atención médica son procesos complementarios, no excluyentes. La Biodescodificación trabaja el origen emocional sin reemplazar el tratamiento médico.

¿Cómo trabaja el Método N.E.S.® con los conflictos biológicos?

El Método N.E.S.® (Neuroemocional, Energético, Sistémico) identifica el conflicto emocional que desencadenó el síntoma, trabaja su raíz en el inconsciente y acompaña la integración para que el cuerpo pueda completar su proceso de curación.

Psico Bio Terapeuta formada en la Escuela Original Francesa de Biodescodificación de Christian Fleche. Creadora del Método N.E.S.® (Neuroemocional, Energético, Sistémico). Especialista en Terapia Transgeneracional y sanación emocional. Autora de "Lo incurable se sana desde adentro".

Regresar al blog

¿Y si tu síntoma tuviera un origen?

Si algo de lo que leíste resonó, podemos mirarlo juntas en una sesión.