¿Por qué siempre tienes los mismos problemas de pareja?
Claudia SasmayCompartir
¿Llevas años cambiando de pareja y los problemas siempre son los mismos? ¿Sientes que atraes al mismo tipo de persona, aunque en apariencia sean muy distintas? O quizás llevas mucho tiempo con la misma persona y hay algo que se repite una y otra vez, algo que no terminas de entender ni de resolver.
Sé que duele. Y también sé que cuando uno está en ese loop, lo primero que aparece es la pregunta: ¿qué me pasa a mí?
No es que te pase algo malo. Es que hay algo que todavía no has visto. Y lo que no ves es, precisamente, lo que más fuerza ejerce sobre ti.
¿De dónde vienen realmente los problemas de pareja?
Cuando hablo de heridas de la infancia no me refiero solo a traumas grandes y evidentes. Me refiero a esas experiencias tempranas donde aprendiste qué significaba ser amado, qué significaba el abandono, qué significaba el rechazo, la crítica, la indiferencia. Todo eso quedó grabado en tu sistema nervioso mucho antes de que pudieras procesarlo con palabras.
Y ese niño o esa niña que fuiste, con todo lo que vivió y sintió, sigue ahí. Sigue buscando completar lo que quedó incompleto. Sigue esperando que alguien le dé lo que no recibió, o sigue huyendo de lo que tanto le dolió.
El problema es que ese niño interior no distingue entre tu madre y tu pareja. No distingue entre tu padre y la persona con quien compartes la vida hoy. Lo que hace es proyectar: pone sobre el otro una imagen del pasado y reacciona ante esa imagen, no ante la persona real.
Desde la Biodescodificación, entiendo que los conflictos emocionales no resueltos buscan cerrarse. Y si no los atendemos conscientemente, los cuerpos y las relaciones los van a expresar de una u otra forma. El síntoma en la pareja es eso: una señal de que hay algo dentro tuyo que está pidiendo atención.
La proyección: cuando amas o peleas con alguien que no está ahí
Este es el mecanismo que está en el centro de la mayoría de los conflictos relacionales. Proyectar es atribuirle a tu pareja, de forma inconsciente, los rasgos, las emociones o los comportamientos que asocias a una figura de tu pasado. Generalmente el padre, la madre, o alguien que tuvo un peso emocional significativo en tu historia.
No lo haces a propósito. Nadie lo hace a propósito. Pero cuando lo ves, cambia todo.
Piénsalo un momento: ¿hay algo que tu pareja hace o no hace que te genera una reacción desproporcionada? ¿Una intensidad que no cuadra con lo que realmente está pasando? Ahí suele estar la pista. Esa intensidad no es sobre el presente. Es sobre algo mucho más antiguo.
Lo que veo en mis sesiones, una y otra vez, es que en el momento en que alguien puede nombrarlo, algo se afloja. No desaparece de golpe, porque sanar heridas de la infancia no es un proceso rápido ni cómodo. Pero hay un antes y un después en esa toma de consciencia.
Un ejercicio para empezar a ver la proyección
Este ejercicio es una invitación a hacer visible lo invisible. Hazlo cuando tengas tiempo, en calma y sin interrupciones. No es magia. Es trabajo interior, y como tal, pide honestidad.
- Imagina a tu pareja delante de ti. Puedes representarla con un objeto, una silla vacía o un papel con su nombre.
- En otro papel, escribe todo lo que esa persona te hace sentir: emociones, sensaciones corporales, estados afectivos. Sin filtro. Lo que sale, sale.
- Pregúntate con honestidad: ¿a quién me recuerda esto? ¿A quién estoy proyectando sobre esta persona? ¿Es mi padre, mi madre, alguien de mi infancia?
- Observa desde qué edad te sientes cuando estás en ese conflicto. A veces el cuerpo sabe antes que la mente.
- Dile a la representación de tu pareja: "Lo siento, porque hasta hoy he estado proyectando sobre ti a ______." Y completa con el nombre de la persona del pasado.
- Rompe el papel donde escribiste las emociones. Quémalo si puedes, o entiérralo en tierra viva: una planta, un jardín, cualquier lugar con vida.
Este último paso no es un ritual vacío. Es un acto simbólico de cierre, y el inconsciente trabaja mucho con símbolos.
¿Qué pasa después de ver la proyección?
Ver la proyección no significa que el conflicto desaparezca. Sería bonito, pero no funciona así. La sanación es un proceso, y muchas veces es poco atractivo: implica sentir lo que no quisiste sentir, nombrar lo que calló, hacerte cargo de lo que no fue tuyo y devolver lo que tampoco lo es.
Lo que sí cambia cuando tomas consciencia de la proyección es que puedes empezar a ver a tu pareja como quien realmente es, no como el personaje de tu historia. Y eso, aunque suene sencillo, es profundamente liberador para los dos.
En mi trabajo con Terapia Transgeneracional y Biodesprogramación, acompaño a las personas a ir más atrás incluso: a ver si ese patrón relacional no viene solo de tu propia infancia, sino de patrones repetidos en el linaje. Hay lealtades invisibles, heridas no resueltas de los ancestros, que también se expresan en cómo amamos y en cómo sufrimos en pareja. Cuando eso se hace visible, el cambio tiene raíces.
No eres víctima de tu historia ni de la de tu familia. Pero sí eres responsable de lo que decides hacer con ella cuando la conoces.
Preguntas frecuentes
¿Por qué repito siempre los mismos problemas de pareja?
Porque tendemos a proyectar en nuestra pareja figuras emocionales del pasado, generalmente el padre, la madre u otra persona significativa de la infancia. El conflicto que vivimos con ellos, no resuelto, busca cerrarse a través de las relaciones adultas. Hasta que no tomamos consciencia de esa proyección, el patrón se repite.
¿Qué es la proyección emocional en una relación de pareja?
Es el mecanismo por el cual le atribuimos inconscientemente a nuestra pareja los rasgos, comportamientos o emociones que asociamos a una figura de nuestra infancia. Actuamos como si fuera esa persona, aunque no lo sea. La reacción emocional que sentimos es real, pero su origen está en el pasado, no en el presente.
¿Cómo puede ayudar la Biodescodificación en los conflictos de pareja?
La Biodescodificación permite identificar el conflicto emocional original que está detrás del síntoma relacional. Al tomar consciencia de la proyección y del niño interior herido que la sostiene, es posible soltar el patrón y relacionarse desde el presente. En consulta, trabajo este proceso de forma personalizada, acompañando a cada persona a encontrar el origen real de su conflicto.
Si algo de lo que leíste hoy resonó contigo y sientes que ya es momento de mirarlo de frente, puedes agendar una sesión y conversamos con calma. A veces un solo encuentro es suficiente para que algo que llevabas años cargando empiece a moverse.
Psico Bio Terapeuta formada en la Escuela Original Francesa de Biodescodificación de Christian Fleche. Creadora del Método N.E.S.® (Neuroemocional, Energético, Sistémico). Especialista en Terapia Transgeneracional y sanación emocional. Autora de "Lo incurable se sana desde adentro".
