No vemos el mundo como es: vemos el mundo como somos

Claudia Sasmay

Tu percepción del mundo no es el mundo. Es el resultado de todo lo que has vivido, de lo que vivieron quienes te precedieron, y de lo que se grabó en ti incluso antes de nacer. Desde la Biodescodificación, esto no es una metáfora: es el punto de partida de cualquier proceso de sanación real.

Hay una frase que repito a menudo en mis sesiones y que, cuando aterriza de verdad, lo cambia todo. No como revelación cósmica, sino como una sacudida incómoda y necesaria: no vemos el mundo como es, vemos el mundo como somos.

Sé que al leerla así, de golpe, puede parecer obvia. Pero detente un momento. ¿Cuántas veces has dicho, o has escuchado decir, que los hombres son violentos, que las mujeres son demasiado sensibles, que el mundo está lleno de odio y miedo, que no se puede confiar en nadie? ¿Y cuántas de esas veces esa afirmación se vivió como una verdad absoluta, no como una percepción?

Ahí está el nudo. Ahí es donde quiero que nos quedemos un rato.

La caja donde vive tu realidad

Cada uno de nosotros lleva consigo lo que me gusta llamar una caja. Dentro de esa caja están las creencias que fuimos absorbiendo desde pequeños, los juicios que aprendimos a hacer antes de tener palabras para nombrarlos, las expectativas que se formaron a partir de los aciertos y las decepciones, y las experiencias que dejaron huella, tanto las que recordamos como las que el cuerpo guarda sin que la mente consciente las haya registrado.

Pero hay algo que va más allá de lo que viviste tú en primera persona. Esa caja también contiene la historia de tus padres, de tus abuelos, de quienes vinieron antes. Las guerras que no viviste pero que alguien en tu linaje sobrevivió con terror. Las pérdidas que no se lloraron. Los secretos que se callaron durante generaciones. Los amores que se traicionaron o que nunca pudieron ser. Todo eso viaja, y llega a ti, y colorea la manera en que percibes a las personas, los vínculos, el peligro, la confianza, el amor.

En mi trabajo con Terapia Transgeneracional esto aparece constantemente: alguien que nunca ha tenido una experiencia directa de abandono, pero que percibe abandono en cada relación. Alguien que no ha sido traicionado, pero que espera la traición en cada vínculo. La historia no siempre tiene que haberla vivido el propio cuerpo para dejar su impronta en la percepción.

¿Por qué no somos neutros al mirar el mundo?

Porque nadie llega en blanco a ninguna experiencia. Ni tú, ni yo, ni la persona con quien tienes conflicto ahora mismo.

Cuando alguien te hace algo que te duele, tu respuesta emocional no depende solo de lo que ocurrió en ese momento. Depende de cuántas veces algo parecido ocurrió antes, en tu historia, o en la historia de tu familia. Depende de qué significa para ti ese gesto desde el lugar en que fuiste formado. Y depende, también, de lo que registraste durante los nueve meses que estuviste en el vientre de tu madre, que no es un periodo neutral. Es una etapa de impronta profunda, donde el estado emocional de quien te gestó quedó grabado en tu sistema nervioso antes de que tuvieras ninguna capacidad de análisis.

Por eso, cuando juzgamos a alguien con dureza, cuando generalizamos sobre grupos enteros de personas, cuando vivimos el mundo como un lugar amenazante o injusto o decepcionante, vale la pena hacerse una pregunta honesta: ¿esto que estoy viendo está realmente ahí afuera, o es mi caja la que lo está proyectando?

Eso no significa que el mundo no tenga dolor real, o que las injusticias no existan. Significa que la forma en que las percibimos, la intensidad, el significado que les damos, la velocidad con que reaccionamos, todo eso pasa por el filtro de nuestra historia. Y ese filtro puede estar distorsionando lo que realmente está ocurriendo.

El Método N.E.S.® y la ampliación de la percepción

Trabajar desde la Biodescodificación implica, entre otras cosas, revisar esa caja. No para vaciarla, porque la historia es parte de lo que somos. Sino para hacerla más consciente. Para ver qué lentes estamos usando sin saberlo, y preguntarnos si esos lentes nos sirven o si nos limitan.

El Método N.E.S.® (Neuroemocional, Energético, Sistémico) que desarrollo en mi práctica hace exactamente eso: acompañar a la persona a identificar qué conflictos emocionales, propios o heredados, están sosteniendo una determinada forma de percibir el mundo y de reaccionar ante él. No es un trabajo de pensamiento positivo ni de reprogramación mental superficial. Es un proceso de integración que toca la historia personal, la historia intrauterina y la historia del árbol genealógico.

Porque muchas veces lo que creemos que pensamos de los demás, lo que creemos que el mundo nos hace, es en realidad un eco de algo que ocurrió mucho antes de que llegáramos aquí. Y cuando eso se toca, cuando se lleva a la consciencia con cuidado y con método, algo en la percepción empieza a moverse.

Lo que cambia cuando cambia la percepción

No es que de repente el mundo te parezca perfecto. No funciona así, y no sería honesto decirlo. Lo que ocurre es más sutil y, en mi experiencia, mucho más valioso. Empiezas a notar que no todas las personas que conoces son como aquella figura que te hizo daño. Empiezas a ver que algunas de tus reacciones más automáticas no son tuyas en sentido estricto, sino respuestas aprendidas de alguien que vivió algo que tú no viviste. Empiezas a soltar la certeza de que tu versión de los hechos es la única posible.

Eso no es poca cosa. Eso es libertad.

La sanación, como digo siempre, es muy poco atractiva en el proceso. Implica mirar hacia adentro en lugar de seguir señalando hacia afuera. Implica sostener la incomodidad de descubrir que parte de lo que llamábamos "la realidad" era en realidad nuestra historia mirándose en el espejo.

Estás a tiempo de ver con otros ojos

Uno de los momentos más movilizadores que veo en consulta es cuando alguien cae en la cuenta de que ha estado juzgando el mundo con los ojos de alguien que ya no está, o con el miedo de alguien que vivió algo que él nunca vivió pero que cargó como propio durante años. Ese instante de reconocimiento no es cómodo. Pero abre algo.

Abrir la caja no significa destruir lo que hay adentro. Significa hacer espacio para que entren más posibilidades. Para que la persona que tienes delante pueda ser vista por lo que es, no por lo que tu historia dice que debe ser. Para que el mundo, sin dejar de tener sus sombras, tenga también más luz de la que tu percepción actual le permite mostrar.

No es un proceso de fin de semana. Pero sí es un proceso posible. Desde la Biodescodificación, lo que desconoces sobre ti y sobre quienes te precedieron es lo que más fuerza ejerce sobre tu forma de ver. Y justo por eso, lo que se hace consciente, pierde ese poder silencioso sobre ti.

Si algo de lo que leíste aquí resonó y sientes que hay una caja que quieres empezar a revisar, puedes agendar una sesión y lo miramos juntos, con calma y con la profundidad que tu historia merece.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa que vemos el mundo como somos y no como es?

Significa que nuestra percepción de la realidad está filtrada por nuestras creencias, experiencias de vida y la historia familiar. No accedemos a una realidad objetiva: accedemos a la interpretación que nuestra historia ha construido de esa realidad.

¿Qué es la caja de percepción en Biodescodificación?

Es el conjunto de creencias, juicios, expectativas y memorias, tanto personales como ancestrales, que actúan como filtro entre nosotros y el mundo. Desde la Biodescodificación, ampliar esa caja es parte esencial del proceso de sanación.

¿Cómo influyen los ancestros en la forma en que percibimos el mundo?

Los ancestros transmiten no solo genes, sino patrones emocionales, conflictos no resueltos y formas de interpretar la realidad. Esas memorias viajan por el árbol genealógico y colorean nuestra percepción sin que seamos conscientes de ello.

¿Qué es el Método N.E.S.® y cómo trabaja la percepción?

El Método N.E.S.® (Neuroemocional, Energético, Sistémico) es un abordaje creado para identificar y transformar los conflictos emocionales que sostienen patrones de percepción limitantes, integrando la historia personal, intrauterina y transgeneracional.

¿Se puede cambiar la percepción del mundo trabajando la historia familiar?

Sí. Cuando se toman consciencia y se integran los conflictos heredados del árbol genealógico, los filtros con que se interpreta la realidad comienzan a modificarse. No es un cambio instantáneo, pero es profundo y duradero.

¿La Biodescodificación trabaja también con la historia intrauterina?

Sí. Desde la Biodescodificación se considera que el periodo intrauterino es una etapa de alta impronta emocional. Lo que vivió la madre durante el embarazo puede quedar registrado en el inconsciente del hijo y condicionar su percepción del mundo desde el origen.

Psico Bio Terapeuta formada en la Escuela Original Francesa de Biodescodificación de Christian Fleche. Creadora del Método N.E.S.® (Neuroemocional, Energético, Sistémico). Especialista en Terapia Transgeneracional y sanación emocional. Autora de "Lo incurable se sana desde adentro".

Regresar al blog

¿Y si tu síntoma tuviera un origen?

Si algo de lo que leíste resonó, podemos mirarlo juntas en una sesión.