La mentira más costosa es la que te dices a ti mismo

Claudia Sasmay

La honestidad, incluso cuando duele, es un acto de respeto. La mentira, en cambio, especialmente la que nos decimos a nosotros mismos, es una de las formas más silenciosas y persistentes de daño emocional. Desde la Biodescodificación, entiendo que cuando una verdad queda sin decir, el cuerpo y el inconsciente la cargan solos, y eso tiene un costo.

Hay una frase que repito con frecuencia: la honestidad nunca duele. Lo que duele son las verdades. Y hay una diferencia importante entre ambas cosas.

Ser honesto es un acto. Una elección. Alguien que te dice algo difícil con cuidado, con intención de que crezcas o de que puedas ver algo que no estás viendo, te está dando un regalo. Aunque en el momento lo recibas como un golpe. Aunque necesites tiempo para entenderlo.

La verdad, en cambio, puede ser incómoda por sí misma, independientemente de cómo llegue. Y esa incomodidad no es señal de que algo esté mal. Es señal de que algo real está siendo tocado.

¿Qué pasa dentro de ti cuando te mienten?

Cuando alguien nos miente, especialmente alguien en quien confiábamos, algo se rompe por dentro. No siempre de forma dramática. A veces es una grieta pequeña que tarda años en hacerse visible. Una desconfianza que se va instalando. Una manera de relacionarte con los demás que empieza a cambiar sin que termines de entender por qué.

Desde la Biodescodificación entiendo que la traición, el engaño vivido como real y como inesperado, puede activar un conflicto biológico profundo. El organismo registra esa experiencia como una amenaza y responde. Puede hacerlo a través del sistema digestivo, cuando la traición se vive en el territorio de lo íntimo. A través de la piel, cuando lo que sientes es que ya no puedes protegerte del contacto con el otro. A través del sistema nervioso, cuando el impacto fue tan repentino que el cuerpo quedó en estado de alerta permanente.

No te digo esto para que analices cada síntoma con miedo, sino para que empieces a preguntarte: ¿qué verdad no procesada sigo cargando? ¿Qué engaño recibí que nunca terminé de digerir?

La mentira más cara: la que te dices a ti mismo

Que alguien nos mienta es doloroso. Pero hay una mentira que duele de otra manera, más lenta, más profunda, porque vive dentro de casa: la mentira que nos decimos a nosotros mismos.

No hablo necesariamente de grandes engaños. Hablo de las pequeñas narrativas que construimos para no ver lo que no queremos ver. "Estoy bien." "Esto no me afecta." "Ya lo superé." "En mi familia no pasó nada grave." "Yo no soy como mi madre." "Esto es lo que yo quiero."

¿Te suena alguna de esas?

El inconsciente es extraordinariamente hábil para protegernos de lo que en algún momento fue demasiado grande para sostener. En su momento, esa protección fue necesaria. El problema es que el inconsciente no tiene calendario: puede seguir protegiendo a un adulto de cuarenta años de un dolor que vivió a los siete, como si el tiempo no hubiera pasado.

Y mientras esa verdad siga sin ser vista, sigue operando. En tus relaciones. En tus decisiones. En tu cuerpo.

¿Cómo trabaja el Método N.E.S.® estas verdades enterradas?

En mi trabajo con el Método N.E.S.® (Neuroemocional, Energético, Sistémico), una de las primeras cosas que hago es ayudar a la persona a identificar qué narrativa está sosteniendo sobre sí misma y sobre su historia. No para juzgarla. Nunca para eso. Sino para entender qué conflicto emocional está activo y desde cuándo.

Porque lo que desconoces sobre ti, y a veces también sobre tus ancestros, es lo que más fuerza ejerce sobre tu vida. Las verdades no dichas no desaparecen. Se heredan, se repiten, se expresan en el cuerpo o en los vínculos, hasta que alguien en el linaje se detiene y las mira.

El Método N.E.S.® integra herramientas de Biodescodificación, Terapia Transgeneracional y energética para trabajar en esas capas. Primero buscamos el conflicto original: el momento en que el inconsciente tomó una decisión de supervivencia que hoy ya no te sirve. Luego trabajamos la emoción que quedó sin procesar. Y finalmente ayudamos al sistema, tuyo y el de tu árbol genealógico, a integrar esa verdad de una manera que no destruya, sino que libere.

No es un proceso cómodo. No te voy a mentir en eso. La sanación es muy poco atractiva cuando se está en medio de ella. Pero hay algo que sí puedo decirte con certeza después de veinticinco años acompañando personas en este camino: la verdad, incluso la más difícil, siempre pesa menos que la mentira que la reemplazaba.

El momento en que dejas de mirar para otro lado

Hay personas que llegan a consulta diciendo "yo no tengo traumas" o "mi infancia fue normal". Y en algún punto del proceso, aparece algo. Un recuerdo. Una sensación. Una frase dicha por el cuerpo antes de que la mente la autorize.

Ese momento no es una crisis. Es el comienzo de algo real.

Cuando dejas de mentirte, no siempre sientes alivio inmediato. A veces lo primero que sientes es vértigo, porque la narrativa que tenías ordenaba tu mundo, aunque lo ordenara mal. Pero después, con el tiempo y con acompañamiento, aparece algo que no esperabas: ligereza. Claridad. Una manera de estar en tu propia vida que antes no conocías.

Desde la Biodescodificación, entiendo el síntoma como un maestro. Y la mentira sostenida, sea la que viene de afuera o la que construiste tú, también lo es. No te castiga. Te avisa. Te dice: hay algo aquí que todavía no has podido mirar.

La pregunta que me hago siempre, y que te invito a hacerte, es esta: ¿qué verdad llevas tiempo sabiendo pero aún no te has permitido decir en voz alta?

No tienes que responderla hoy. No tienes que tenerla perfectamente formulada. Solo tienes que empezar a escucharla. Porque esa verdad ya está ahí, esperando que la recibas con la misma honestidad que desearías que los demás tuvieran contigo. Si sientes que este es un momento de mirarte de verdad, puedes agendar una sesión y empezamos por ahí, sin prisa, sin juicio, con toda la verdad que puedas traer.

Preguntas frecuentes

¿Por qué nos mentimos a nosotros mismos?

Nos mentimos para sobrevivir emocionalmente. El inconsciente construye narrativas que nos protegen de un dolor que en algún momento fue demasiado grande para sostener. No es debilidad, es un mecanismo de adaptación que, con el tiempo, puede convertirse en una trampa.

¿Qué relación tiene el autoengaño con los síntomas físicos según la Biodescodificación?

Desde la Biodescodificación, el cuerpo expresa lo que la mente no puede decir. Cuando hay una verdad sostenida en silencio o una emoción negada, el organismo la traduce en síntoma. El cuerpo nunca miente, incluso cuando nosotros lo hacemos.

¿Cómo sé si me estoy mintiendo a mí mismo?

Una señal frecuente es la incomodidad que sientes cuando alguien nombra algo que tú evitas decir en voz alta. También aparece como una sensación de vacío, una tensión crónica o la necesidad de justificarte constantemente, contigo mismo y con los demás.

¿La mentira de otras personas puede dejar huella emocional o física?

Sí. Que te mientan activa un conflicto biológico de traición o de territorio. Según la Biodescodificación, ese impacto emocional no procesado puede expresarse en el sistema nervioso, en el sistema digestivo o en la piel, dependiendo de cómo el inconsciente vivió esa experiencia.

¿Qué es el Método N.E.S.® y cómo trabaja el autoengaño?

El Método N.E.S.® (Neuroemocional, Energético, Sistémico) trabaja la raíz del conflicto emocional, incluyendo las verdades que el inconsciente lleva calladas. Integra herramientas de Biodescodificación, Terapia Transgeneracional y energética para ayudarte a soltar la narrativa que te mantiene atrapado.

¿Cuánto tiempo lleva dejar de mentirse a uno mismo?

No hay un tiempo universal. Lo que sí puedo decirte desde mi experiencia en consulta es que el primer paso es el más difícil: reconocer que existe una verdad que has estado evitando. A partir de ahí, el proceso avanza. No de golpe, sino en capas.

Psico Bio Terapeuta formada en la Escuela Original Francesa de Biodescodificación de Christian Fleche. Creadora del Método N.E.S.® (Neuroemocional, Energético, Sistémico). Especialista en Terapia Transgeneracional y sanación emocional. Autora de "Lo incurable se sana desde adentro".

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