Crisis de salud mental: lo que nadie te dice sobre el origen emocional
Claudia SasmayCompartir
La crisis de salud mental no es solo una estadística. Es una de cada tres personas en Chile con alguna patología psiquiátrica diagnosticada, y eso no incluye a quienes sufren en silencio sin haber llegado nunca a una consulta. Desde la Biodescodificación, entiendo que detrás de cada síntoma hay una emoción que no encontró otro canal de expresión.
Sé que esto puede sonar demasiado simple para un problema tan complejo. Y tienes razón en tener esa duda. Pero quiero invitarte a que te quedes un momento con esta pregunta: ¿y si el síntoma no es el problema, sino la señal de que algo dentro de ti lleva demasiado tiempo esperando ser visto?
Una de cada tres: las cifras que nos obligan a mirar hacia adentro
Antes de la pandemia, las cifras de salud mental en Chile ya eran alarmantes. Después de todo lo que vivimos colectivamente, empeoraron. No de forma marginal: de forma significativa, sostenida, y con un impacto que todavía no terminamos de dimensionar.
Ansiedad, depresión, trastornos del sueño, ataques de pánico, crisis disociativas. Son palabras que ahora circulan en conversaciones cotidianas, en grupos de WhatsApp, en sobremesas familiares. Lo que antes se callaba hoy se nombra con más frecuencia, y eso es un avance. Pero nombrar el síntoma no es lo mismo que entender su origen.
Lo que veo en consulta, desde hace más de veinticinco años, es que el sufrimiento psicológico rara vez llega solo. Viene acompañado de una historia. De una emoción que se reprimió porque no había espacio para sentirla. De un conflicto que el inconsciente registró como amenaza y que el cuerpo, o la mente, comenzó a expresar de la única forma que encontró disponible: el síntoma.
¿Qué está detrás de la crisis de salud mental?
Hay algo que me parece urgente decir con claridad: no somos débiles por sufrir. No es falta de voluntad. No es dramatismo. El sufrimiento psicológico tiene una lógica biológica y emocional que, cuando se comprende, deja de ser una condena para convertirse en una puerta.
Desde la Biodescodificación, el síntoma psíquico, igual que el físico, es una respuesta adaptativa del organismo ante un conflicto que no pudo resolverse de otra manera. La ansiedad no aparece porque algo esté roto en ti. Aparece porque en algún momento de tu historia, real o percibida, tu sistema nervioso aprendió que era necesario estar en alerta permanente para sobrevivir. El cuerpo no distingue entre una amenaza pasada y una presente: si el conflicto emocional sigue activo en el inconsciente, la respuesta de estrés se mantiene.
Y aquí viene algo que puede doler un poco escuchar: muchas veces ese conflicto ni siquiera es tuyo. En mi trabajo con Terapia Transgeneracional he acompañado a personas que cargaban con angustias, miedos o patrones de comportamiento que pertenecían a sus padres, abuelos o a eventos que ocurrieron generaciones antes de que ellas nacieran. Las lealtades invisibles con el linaje operan en el inconsciente con una fuerza que la razón sola no puede desarticular.
No podemos cambiar lo que no somos capaces de ver
Esta frase me acompaña desde hace muchos años y sigo creyendo que es una de las verdades más importantes en el trabajo terapéutico: no podemos transformar nada en nosotros mismos si primero no somos conscientes de ello.
Suena evidente. Y sin embargo, es el obstáculo más frecuente que encuentro. Personas que saben intelectualmente que tienen ansiedad, que identifican sus patrones, que han leído sobre el tema, que tal vez llevan años en terapia, y aun así sienten que algo no se mueve. Porque la consciencia intelectual y la consciencia emocional son dos cosas distintas. Una puede nombrar el conflicto. La otra es la que lo sana.
La educación emocional, entendida como el proceso real de aprender a sentir, identificar y habitar las propias emociones, es lo que permite que la comprensión intelectual descienda al cuerpo. Y cuando eso ocurre, algo se mueve de verdad. No de forma espectacular ni inmediata. La sanación es muy poco atractiva: es lenta, incómoda, y exige una honestidad contigo mismo que a veces produce vértigo. Pero es real.
El Método N.E.S.® como camino de integración
El Método N.E.S.® (Neuroemocional, Energético, Sistémico) que he desarrollado a lo largo de estos veinticinco años de práctica nace precisamente de esa comprensión: que el ser humano no puede trabajarse en compartimentos estancos. La mente no está separada del cuerpo. El individuo no está separado de su linaje. La emoción no está separada de la biología.
Cuando alguien llega a consulta con ansiedad crónica, lo que hacemos no es atacar la ansiedad directamente. Buscamos el conflicto de origen: el momento, real o simbólico, en que el sistema nervioso aprendió que esa respuesta era necesaria. Puede estar en la infancia, puede estar en el vientre materno, puede estar en la historia de un ancestro que vivió algo que nunca fue elaborado ni transmitido con palabras, solo con el cuerpo y el comportamiento.
Trabajar desde el Método N.E.S.® implica integrar la dimensión neuroemocional, es decir, el vínculo entre el conflicto y la respuesta del sistema nervioso; la dimensión energética, la forma en que ese conflicto se cristaliza en el campo vital de la persona; y la dimensión sistémica, el lugar que ocupa ese síntoma dentro de la historia familiar y transgeneracional. Cuando las tres se abordan en forma coordinada, el cambio no es superficial.
¿Cómo se ve la transformación real en salud emocional?
No te voy a prometer que el proceso es cómodo. Ya dije que la sanación es poco atractiva, y lo sostengo. Hay momentos en que tomar consciencia de un conflicto duele más que vivir en la ignorancia de él. Eso es real y no lo voy a minimizar.
Pero lo que también es real es lo que ocurre del otro lado. Personas que llevaban décadas con insomnio y que volvieron a dormir. Personas con ataques de pánico que dejaron de necesitar medicación al resolver el conflicto emocional que los generaba. Personas que entendieron por qué su madre era como era, y que al entenderlo dejaron de repetir su historia. No porque la perdonaran con un ejercicio bonito, sino porque comprendieron el estrés biológico y emocional que ella vivió, y desde ahí pudieron dejar de cargar con algo que nunca fue suyo.
Eso es la Biodescodificación en su dimensión más concreta: no una filosofía de vida, sino una herramienta de comprensión que, cuando se usa con honestidad, produce efectos medibles en la vida cotidiana.
Lo que desconoces sobre ti y sobre tu historia es lo que más fuerza ejerce sobre ti. Cada vez que alguien llega a consulta y dice "yo ya sé por qué soy así", lo primero que exploramos juntos es exactamente eso que cree que ya sabe, porque ahí, en los bordes de lo conocido, suele estar lo que todavía no se ha tocado. Si quieres acompañamiento para explorar el origen emocional de lo que estás viviendo, puedes agendar una sesión y lo conversamos con calma.
Preguntas frecuentes
¿Qué relación tiene la salud mental con las emociones no resueltas?
Las emociones no procesadas generan un estrés biológico sostenido que el cuerpo y la mente terminan expresando como síntoma. Desde la Biodescodificación, cada patología psiquiátrica tiene un conflicto emocional subyacente que, al ser identificado y comprendido, abre la posibilidad real de sanar.
¿Por qué la salud mental está en crisis en Chile?
Antes de la pandemia ya una de cada tres personas en Chile sufría alguna patología psiquiátrica. El aislamiento, la incertidumbre y la acumulación de conflictos emocionales no atendidos agravaron esas cifras. La raíz del problema es la desconexión entre lo que sentimos y lo que reconocemos que sentimos.
¿Qué es la educación emocional y por qué importa?
La educación emocional es el proceso de aprender a identificar, nombrar y gestionar las propias emociones. Importa porque no podemos transformar lo que no reconocemos en nosotros mismos. Es el primer paso real hacia la salud mental sostenible.
¿Qué es la Biodescodificación y cómo ayuda a la salud mental?
La Biodescodificación es una disciplina que estudia el vínculo entre las emociones, los conflictos inconscientes y los síntomas físicos o psicológicos. Ayuda a la salud mental porque permite identificar el origen emocional del síntoma y trabajarlo desde su raíz, no solo desde la superficie.
¿Qué es el Método N.E.S.® y en qué se diferencia de otras terapias?
El Método N.E.S.® (Neuroemocional, Energético, Sistémico) es un enfoque creado para integrar la dimensión emocional, energética y sistémica del ser humano. A diferencia de las terapias convencionales que trabajan el síntoma en forma aislada, el N.E.S.® busca el conflicto de origen y lo trabaja en sus distintas dimensiones simultáneamente.
¿Cómo sé si necesito acompañamiento terapéutico para mi salud emocional?
Si sientes que repites los mismos patrones, que tus reacciones emocionales te superan o que hay algo en ti que no logras cambiar a pesar de intentarlo, eso es señal de que hay un conflicto inconsciente activo. No hace falta tener un diagnóstico psiquiátrico para buscar acompañamiento: el malestar cotidiano también merece atención.
Psico Bio Terapeuta formada en la Escuela Original Francesa de Biodescodificación de Christian Fleche. Creadora del Método N.E.S.® (Neuroemocional, Energético, Sistémico). Especialista en Terapia Transgeneracional y sanación emocional. Autora de "Lo incurable se sana desde adentro".