Aparentar que estás bien también es una forma de miedo
Claudia SasmayCompartir
Aparentar que estás bien cuando no lo estás es una de las formas más sutiles y más costosas del miedo. No es frialdad, no es fortaleza: es una respuesta aprendida ante el dolor, y desde la Biodescodificación entiendo que mientras esa respuesta siga activa, el cuerpo y la emoción siguen pagando el precio.
Sé que suena fuerte. Pero déjame decirte algo antes de seguir: yo también lo hice. También amé y fui herida. También estuve disponible para otros mientras nadie estaba disponible para mí. También me traicionaron personas que amaba, y también yo hice daño, me equivoqué, mentí para defenderme, para que no se notara cuánto me afectaba lo que estaba viviendo.
Lo cuento porque no te escribo desde un lugar de superioridad ni de teoría. Te escribo desde el mismo territorio que tú conoces, solo que llevo muchos años mirándolo de frente.
¿Qué hay realmente detrás del "no me importa"?
Cuando alguien dice "no me pasa nada", "me da lo mismo" o "no me afecta", generalmente está diciendo todo lo contrario. Lo que está diciendo, sin palabras, es: esto me duele tanto que no sé cómo sostenerlo.
La insensibilización es un mecanismo de defensa. Nace en algún momento de la vida, a menudo en la infancia, cuando el dolor era demasiado grande para ser procesado con los recursos que teníamos. Entonces el sistema nervioso encontró una solución de emergencia: apagar. Desconectarse. Endurecer.
El problema es que esa solución de emergencia se vuelve permanente. Y lo que fue una protección legítima en su momento, se transforma en una prisión.
Desde la Biodescodificación, las emociones no expresadas no desaparecen. Se guardan. El cuerpo las registra con la misma intensidad que si fueran vividas plenamente, porque para el inconsciente biológico no hay diferencia entre sentir y suprimir: el conflicto emocional existe igual. Y eso tiene consecuencias, tanto en la salud física como en los vínculos, en las decisiones, en los patrones que se repiten una y otra vez.
El aparentar también es una forma de lealtad aprendida
Hay algo que aparece mucho en mi trabajo con Terapia Transgeneracional, y es esto: muchas veces aprendimos a aparentar porque alguien antes que nosotros también lo hacía. Un padre que nunca mostraba debilidad. Una madre que se tragaba todo "por el bien de la familia". Un sistema familiar donde mostrar dolor era visto como carga o como fracaso.
Entonces aprendimos, sin que nadie nos lo enseñara de forma explícita, que las emociones se ocultan. Que lo que se siente no se dice. Que hay que estar bien para ser queridos, aceptados, útiles.
Y esa lealtad invisible al clan, a la forma en que el linaje manejó el dolor, sigue operando en nosotros mucho después de que hayamos dejado esa casa, esa familia, ese contexto. Opera en la forma en que respondemos cuando alguien nos pregunta cómo estamos. Opera en el "bien, gracias" automático que sale antes de pensar.
No te digo esto para culpar a tu familia. Te lo digo para que puedas ver que lo que haces no es un defecto de carácter. Tiene una historia. Y las historias se pueden reescribir.
Cómo trabaja el Método N.E.S.® con lo que no se dice
El Método N.E.S.® (Neuroemocional, Energético, Sistémico) es el enfoque que desarrollé a lo largo de veinticinco años de trabajo clínico para abordar exactamente esto: lo que está guardado, lo que no se nombra, lo que se convirtió en síntoma o en patrón porque no encontró otra salida.
Lo primero que hacemos no es remover el dolor a la fuerza. Lo primero es crear las condiciones para que pueda ser mirado. Eso requiere un espacio de seguridad real, no de positividad forzada. No vengo a decirte que todo tiene un propósito bonito y que el dolor es un regalo. La sanación es poco atractiva, y lo digo en serio: implica mirar lo que evitamos, sentir lo que bloqueamos, y sostener eso sin huir.
Desde ahí, identificamos el conflicto emocional que está en la base del mecanismo defensivo. A veces es un miedo al rechazo que viene de la infancia. A veces es una lealtad inconsciente a alguien del árbol genealógico que también calló su dolor. A veces es una herida de traición que nunca fue procesada, y que hace que la persona cierre su mundo emocional para que nadie pueda herirla de nuevo.
El trabajo no es convencerte de que sientas. Es acompañarte a que descubras que puedes sentir sin que eso te destruya. Que el dolor, cuando se mira, no tiene el mismo poder que cuando se esconde.
Reconocer tus heridas no es lo mismo que quedarte en ellas
Aquí quiero detenerme, porque hay una confusión frecuente. Hay personas que creen que si abren la puerta a lo que sienten, se van a hundir. Que reconocer una herida es volver a vivirla. Que es mejor dejar lo que está dormido, dormido.
Eso no es verdad.
Reconocer una herida es nombrarla. Es decir "esto me pasó, esto me dolió, esto me afecta más de lo que quiero admitir". Eso no es victimizarse, es ser honesto contigo mismo. Y esa honestidad es lo que abre el camino hacia algo distinto.
Quedarse en la herida sería otra cosa: es usarla como identidad, como razón para no moverse, como justificación permanente. Eso tampoco lo acompaño, porque no te ayuda. Lo que acompaño es el tránsito: entrar a la herida con consciencia, entender qué tiene para mostrarte, y salir de ahí con algo integrado que antes estaba fragmentado.
La diferencia entre quien sana y quien no, no está en la magnitud del dolor que vivió. Está en la disposición a mirarlo.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la insensibilización como mecanismo de defensa?
Es una respuesta automática del sistema nervioso ante el dolor emocional repetido. La persona aprende a desconectarse de lo que siente para no sufrir, pero ese bloqueo también impide sanar y conectar genuinamente con otros.
¿Por qué aparentamos que estamos bien cuando no lo estamos?
Porque el miedo al juicio, a la crítica o a ser heridos de nuevo activa una protección automática. Aparentar es una forma de controlar cómo nos ven los demás y, con eso, evitar el dolor anticipado del rechazo.
¿Qué relación tiene el "no me importa" con el miedo según la Biodescodificación?
Desde la Biodescodificación, las emociones no expresadas no desaparecen: se guardan en el cuerpo y pueden generar síntomas físicos. El "no me importa" es una emoción bloqueada que el organismo registra igual que si fuera expresada plenamente.
¿Cómo sé si estoy usando la insensibilización sin darme cuenta?
Algunas señales frecuentes son decir con frecuencia "me da lo mismo", sentir indiferencia ante cosas que antes te movían, evitar hablar de tus propias emociones, o notar que te resulta más fácil ayudar a otros que pedir ayuda para ti.
¿Reconocer las heridas emocionales es lo mismo que revivir el dolor?
No. Reconocer una herida es nombrarla y mirarla con consciencia, no es volver a vivirla. En un proceso terapéutico bien acompañado, ese reconocimiento se hace desde un lugar seguro, lo que permite integrar la experiencia en lugar de seguir huyendo de ella.
¿Qué es el Método N.E.S.® y cómo trabaja con las emociones bloqueadas?
El Método N.E.S.® (Neuroemocional, Energético, Sistémico) es un enfoque creado para identificar el conflicto emocional detrás de los síntomas o patrones de comportamiento, integrarlo a nivel biológico, energético y sistémico, y liberar las lealtades inconscientes que mantienen el bloqueo activo.
Si algo de lo que escribí aquí resonó contigo, quiero que sepas que no tienes que descifrar solo lo que está guardado. A veces la capa más difícil de atravesar no es el dolor mismo, sino el hábito de decir que no existe. Si sientes que es momento de mirarlo de otra manera, puedes agendar una sesión y trabajamos juntos desde ahí.
Psico Bio Terapeuta formada en la Escuela Original Francesa de Biodescodificación de Christian Fleche. Creadora del Método N.E.S.® (Neuroemocional, Energético, Sistémico). Especialista en Terapia Transgeneracional y sanación emocional. Autora de "Lo incurable se sana desde adentro".
